
Grifería Sirio
Bajo presupuestoSerie Sirio: monomando de líneas finas en lavabo, caño alto y bidé.
Baño · Griferías
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Griferías monomando para baño y cocina en latón y acero inoxidable, con cartucho cerámico y limitador de caudal ecológico para ahorrar agua. Las series Sirio, Fiore, Persio, Miox, Marriot y RHIO ofrecen líneas finas, minimalistas o angulares, cada una en versión lavabo, caño alto (para lavabos sobre encimera) y bidé, con bañera-ducha y columna a juego. Disponibles en hasta siete acabados —cromo, negro mate, oro PVD, níquel PVD, titanio PVD, cobre PVD y blanco— para combinar con cualquier estilo de baño. Te presupuestamos sin compromiso.
6 modelos

Serie Sirio: monomando de líneas finas en lavabo, caño alto y bidé.
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Serie Fiore: monomando de caño plano en lavabo, caño alto y bidé.
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Serie Persio en acero: monomando minimalista de caño giratorio.
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Serie Miox: monomando cilíndrico minimalista, caño giratorio.
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Serie Marriot: monomando de líneas angulares en cromo.
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Serie RHIO: monomando en lavabo, caño alto y bidé, multiacabado.
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En grifería, lo que se ve es el acabado y lo que dura es el cartucho. El cartucho cerámico es la pieza que abre, cierra y mezcla; de su calidad dependen el tacto de la maneta y que el grifo no gotee a los dos años. Es también la pieza que se sustituye cuando un monomando empieza a fallar, así que conviene elegir marcas con recambio disponible en lugar de cambiar el grifo entero.
El acabado es la decisión estética principal y también una decisión de mantenimiento. El cromado es el más resistente y el más fácil de reponer años después. El negro mate se ha impuesto por diseño: disimula la cal mejor que el cromo, pero no admite productos abrasivos ni limpiadores ácidos, que lo dejan marcado de forma irreversible. Los acabados PVD —oro cepillado, cobre, níquel— se aplican por deposición física de vapor, lo que da una capa mucho más dura y estable frente al desgaste que los lacados tradicionales.
Para la ducha, el grifo termostático no es un lujo: mantiene el agua a la temperatura fijada aunque alguien abra otro grifo en la casa, y ese es exactamente el escenario del golpe de agua caliente. Incorpora además un tope de seguridad, normalmente a 38 °C, que impide subir de esa temperatura sin pulsar el botón de desbloqueo. En viviendas con niños o personas mayores es la diferencia entre una molestia y una quemadura.
Sobre el montaje: la grifería mural obliga a dejar la toma replanteada antes de alicatar, así que es una decisión de obra sin marcha atrás. La de repisa se instala sobre el propio lavabo o la encimera y admite cambios posteriores. Y una comprobación que evita disgustos: en un lavabo de sobreponer alto, mide la altura del caño antes de comprar, porque con un monomando estándar el agua cae demasiado cerca del borde.
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